En Ecuador, en la Reserva de la Biósfera de la Unesco, existe un hermoso bosque de palmeras únicas en el muñndo: pueden caminar. Estos árboles se mueven a través del bosque a medida que van creciendo. En algunos casos se registra un movimiento de dos o tres centímetros por día.
En realidad, los árboles se mueven a medida que el suelo se erosiona. Los palmeras van echando nuevas raíces y así dan lugar a nuevas plantas, grandes y sólidas, incluso de hasta 20 metros.

Lo que sucede con las raíces de estos árboles es que no están completamente bajo tierra, sino que empiezan a la altura del suelo. Y la característica principal de estas raíces es que cambian lentamente de posición en busca del sol.
El movimiento se genera en el momento en que crecen más raíces del lado donde recibe más sol, o donde el suelo tiene mejores condiciones, mientras deja secar las del otro lado. Todo este proceso, puede tomar un par de años.
